El Renacimento fue el primer gran vehículo que llegó a mi vida para ayudar al despertar de la consciencia. Luego he descubierto, aprendido e incorporado muchas otras herramientas, entre las que destacan las Terapia de Constelaciones Familiares Sistémicas y el Proyecto Internacional de Autoestima. Recibí la inspiración de combinar estas técnicas, que son la base de lo que hoy practico y predico a nivel personal y grupal.Si tuviera que darle un nombre, le llamaría Renacimiento Progresivo. Esto significa que crecerás desde la facilidad, la diversión, la expansión. Yo ya no creo en las terapias duras y traumáticas -las he hecho y las he dejado atrás-. Hoy tengo la certeza de que la sabiduría está en las cosas más sencillas.

El Renacimento fue el primer gran vehículo que llegó a mi vida para ayudar al despertar de la consciencia. Luego he descubierto, aprendido e incorporado muchas otras herramientas, entre las que destacan las Terapia de Constelaciones Familiares Sistémicas y el Proyecto Internacional de Autoestima.
Recibí la inspiración de combinar estas técnicas, que son la base de lo que hoy practico y predico a nivel personal y grupal. Si tuviera que darle un nombre, le llamaría Renacimiento Progresivo. Esto significa que crecerás desde la facilidad, la diversión, la expansión. Yo ya no creo en las terapias duras y traumáticas -las he hecho y las he dejado atrás-. Hoy tengo la certeza de que la sabiduría está en las cosas más sencillas.

 

El Renacimento fue el primer gran vehículo que llegó a mi vida para ayudar al despertar de la consciencia. Luego he descubierto, aprendido e incorporado muchas otras herramientas, entre las que destacan las Terapia de Constelaciones Familiares Sistémicas y el Proyecto Internacional de Autoestima.
Recibí la inspiración de combinar estas técnicas, que son la base de lo que hoy practico y predico a nivel personal y grupal. Si tuviera que darle un nombre, le llamaría Renacimiento Progresivo. Esto significa que crecerás desde la facilidad, la diversión, la expansión. Yo ya no creo en las terapias duras y traumáticas -las he hecho y las he dejado atrás-. Hoy tengo la certeza de que la sabiduría está en las cosas más sencillas.