Víctimas y abusadores, ¿Quién es quién?

Cada vez que oigo hablar de abuso de género me sigo haciendo la misma pregunta, ¿quién es quién?

Soy mujer y honro serlo al igual que bendigo a los hombres.

Pienso que tanto una conducta victimista como una abusadora vienen del origen de la vida al no haber sido respetados y amados simplemente como Seres que somos.

Tendríamos que explorar las memorias desde el origen de la vida, desde la concepción, a la gestación y sobre todo al nacimiento.

La mayoría hemos nacido violentados, separados, maltratados, obligados a respirar antes de tiempo al cortar prematuramente el cordón umbilical.

La respiración es la vida y el niño hace muchas decisiones sobre ella cuando está suspendido en el vacío para tener que tomarla.

Y posteriormente ¿que sucede con la vinculación con los padres? ¿Tenemos recuerdos de cómo para “estar” con mamá o papá nos hemos acostumbrado a luchar, culpar, pelear, tener relaciones conflictivas, desaprobadoras, abusadoras o vengativas? Es muy fácil ver en nuestra sociedad a adultos inmaduros todavía adictos a conductas dolorosas para, inconscientemente, estar con los padres. Son niños heridos.

Y no tiene nada que ver la identidad sexual de ellos, hombres y mujeres bailan un baile de dolor y muerte.

Cuando cualquiera de ellos se posiciona en un lugar de víctima, no es un adulto maduro que puede tomar decisiones libres sobre su vida. Entonces está abusando de si mismo porque nuestra herencia Universal es ser poderosos, libres, amor, creatividad, paz y una ilimitada capacidad de elegir y de generar nuestra abundancia en el plano material.

Otras veces elige el camino del abusador que ¿acaso no es una víctima de si mismo por las mismas razones?

¡Esto no tiene nada que ver con el género masculino o femenino!

Hay mujeres que abusan, hombres víctimas, y viceversa. Y lo peor es que para actuar necesitan a su complemento. ¿Te has preguntado qué pasaría el día en que todas las mujeres hubieran tomado el poder de Ser y erradicado a la víctima de si mismas?

¿O un mundo en donde los hombres aprendieran a honrar su parte femenina, se amaran y fueran generadores de paz?

SERÍAMOS UNA HUMANIDAD IMPOSIBLE DE MANIPULAR.

Con amor

María Luisa Becerra