Rendirte es esencial para tu crecimiento espiritual.

Rendirte no es Sumisión, es un acto poderoso de Autoamor.La maestría del cambio es rendirse. No confundas rendición con sumisión. Sumisión tiene que ver con entregar tu poder a otro.Rendición es impermanencia. Es aceptar el presente incondicionalmente. Solo en estado de rendición puedes crear acciones positivas.Cuando crees que “las cosas van mal” significa que hay una rígida demanda entre tu mente y lo que ES. Ello produce dolor y si te resistes sufrirás. Rendirte te hará soltar, lo cual es esencial para el crecimiento espiritual.Pregúntate ¿Qué puedo soltar en mi vida ahora? Cuando desaparecen las dependencias, desaparece el miedo a las pérdidas y la vida fluye en pazFELICIDAD es estar vibrante de paz en tu interior cuando no te resistes.No busques la paz: RÍNDETE. Perdónate amorosamente por no estar en paz.Perdonar es no juzgar es un amoroso camino para dejar las dependencias.En el momento en que aceptas tu estado de no-paz, ésta se transforma en paz. Ese es el milagro de la rendiciónDesde la rendición ves con claridad lo que hay que hacer. Te centras en una sola cosa por vez, la que puedes hacer AHORA. En estado de rendición no permites que te utilicen.La no-rendición fortalece al ego. Crea separación. El mundo te parece amenazante. Necesidad compulsiva e inconsciente de destruir a los demás. Juicios. Competición. Dominación. Se percibe la vida desde el miedo y la paranoia. Es disfuncional.Cuidado con decir frases como: “Ya nada me puede molestar” o “las cosas no me importan”. Significa que tienes dentro de ti un resentimiento oculto, resistencia enmascarada, negatividad y ausencia.Lo que el ego no sabe es que solo abandonando la resistencia, haciéndote vulnerable, puedes descubrir tu verdadera esencia e invulnerabilidadLa única posibilidad de cambio es entrar en el dolor. Nunca lo conseguirás huyendo de él. Ríndete. Morirás al ego y te llevará a la Resurrección.Finalmente, la energía retirada de la mente se convierte en PRESENCIA.Siendo vulnerable, descubrirás tu verdadera esencia.La no-rendición, fortalece al ego.