La Búsqueda

Desde pequeña fui una gran buscadora del amor, el sentido de la vida y de la espiritualidad. En fín, que sin saberlo, me buscaba a mi.Agradezco la cantidad de terapias hechas en esta incansable búsqueda. Todas me dejaron algún regalo. Sentía que era dentro de mi el encuentro y no entendía que para ello tuviera que viajar a otras culturas, otras costumbres y hasta religiones.Pasé años sintiendo que energéticamente había un muro infranqueable delante mío. ¡Quería llegar a sentir mi esencia y mi camino! ¡Qué difícil se me hizo mientras lo busqué afuera!Cada vez tenía una espiritualidad más mental, el peor de los egos, consecuencia esta de nuestra educación en donde se nos ha valorado por lo que hacemos y conocemos, más no por lo que SOMOS producto de la desaprobación.Finalmente, mi entrega me llevó a vivir una dura experiencia en donde se me desbarató el montaje de mi mente y descubri que la verdadera espiritualidad está amando mi vulnerabilidad y aprendiendo a saber qué hacer con ella. ¡Todo Uno, no-dualidad!El muro se cayó delante de mis ojos del alma y una sensación de libertad indescriptible invadió mi cuerpo. Había llegado, y qué fácil era el camino hacia la sabiduría.Ya no tenía que luchar contra nada malo en mi porque no lo había, y todo aquello que mi mente había creado y producía dolor, simplemente estaba allí para que aprendiera a llevarlo a mi corazón a través de la rendición y la respiración consciente. Sentir como iba convirtiéndome en una alquimista de mi vida en la medida en que reconocía los efectos de mi historia personal en mi mente y mi cuerpo, o co-creadora con el Universo me llena de agradecimiento.Aprendí entonces el verdadero sentido del Amor, de la Vida, a tomar a mis padres, a honrarlos y agradecerles lo que hicieron de la única manera que supieron, y sobre todo a vivir en el Presente, eterna Presencia.Hoy creo que todo habitante de este planeta es vulnerable con un camino por hacer, sino no estaría en el plano físico, y que este recorrido hacia el amor auténtico, es fácil, la sabiduría es sencilla, solo hace falta mucha confianza para entregarse.Gracias a todos mis amigos por tener la paciencia de leerme.Gracias a mis alumnos de la Escuela de Amor y Vida. Gracias a mis hijos que me aman con toda mi vulnerabilidad. Gracias a ese útero divino que es Lanzarote y su preciosa villa Amatista en donde podemos cada año gestar nuestra eternidad.SOMOS LIBRES.