EL HONOR DE SER RENACEDOR

Para presentaros la nueva Escuela de Renacimiento quiero hacerlo a través de lo que ha supuesto para mi este dulce camino.Luego de una potente sesión de renacimiento se instaló en mi corazoncito olvidado por el tanto hacer, una fuerza inmensa, absolutamente irracional. Aquella expresión de vida,  luz invisible hasta entonces, me llevó a inscribirme en mi primera formación de renacimiento sin saber demasiado qué hacía allí.Había dejado país, profesión, hijos, amigos….aparentemente todo. ¡Me rendí a ella! ¡Me entregué! Y  empecé a descubrir que hasta aquel entonces no había “tenido nada”, y que el Todo comenzaba con liviandad a aparecer dentro de mi.Han pasado 22 años, el renacimiento es mi cayado, mi guía, quien paso a paso fue abriendo la puerta hacia mi corazón pensante, quien me permitió colocarme en el de los demás compasivamente. Quien me ha llevado al éxito de ser yo misma a través de la liberación de mi respiración y la  toma de responsabilidad de la creatividad de mi pensamiento.Luego de 20 años de un extenso trabajo profesional, sigo viendo la maravillosa mano del Universo que lleva a aquellas almas aparentemente “despistadas” al camino escogido por su corazón.Aunque la palabra trabajo, me queda extraña hoy en día ante la honrosa experiencia que supone  atender una sesión de renacimiento.En ellas he aprendido a escuchar con los oídos de mi corazón.A  amar el dolor mío y del otro, descubriendo que esta es la única manera en que se transforma, sin lucha. envolviéndolo en el manto de Amor y Vida que es la respiración.He aprendido a aquietar mi mente estando presente, a escuchar la voz sabia de mi intuición, a perdonar-deshacer, a poner la mirada en el presente y hacia adelante, a descubrir el inmenso potencial energético del ser humano, a respetar el suave y lento ritmo de la Presencia, a elegir y a la vez no sentirme culpable, a amarme y por eso puedo amar a los demás, a amar la vida y soltar los miedos, a saberme una más de una humanidad preciosa en donde tengo momentos de Luz y otros de sombras, más ahora se qué hacer con ellas.He aprendido que la respiración circular y consciente me acompañará eternamente, y que como madre, ha sido el mejor legado que les he podido dejar a mis hijos.Agradezco al Universo que me llevara de su mano. Hoy me siento privilegiada de ser testigo día a día de los milagros de amor, “sin hacer nada”.Y también desde este espacio quiero agradecer a tantos y tantos, de aquí y de allá,  que me habeis acompañado y de los que he recibido tanto, en estos procesos de Luz,A la vez que desearos unas vacaciones alegres, divertidas y alimento para el alma.Con amor por siempreMaría Luisa Becerra M.